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Tal como he repetido en alguna otra ocasión, no es que la revolucion social vaya a cambiar las cosas en cuestión de días, pero conforme pasa el tiempo, la oscuridad va dando paso a una luz ténue que invita al optimismo.
La gran noticia de hoy es que 35 eurodiputados españoles caraduras y miserables han vuelto a votar en el Parlamento Europeo contra todos los ciudadanos. Se trataba de aprobar una medida de austeridad que consistía en que los europarlamentarios volaran en clase turista en sus viajes a y desde el parlamento en lugar de utilizar la costosa clase business o primera clase, billetes que pagamos todos los europeos.
Internet y las redes sociales se han movilizado y en Twitter el caso ha sido trending topic o noticia destacada. En el hashtag #eurodiputadoscaraduras encontrás más información y toda la indignidad de estos seres despreciables que exigen al resto de los ciudadanos apretarse el cinturón hasta niveles insoportables y ellos, con todo el montón de prebendas de las que disfrutan, no tienen la decencia de dar ejemplo rebajando el coste de sus vuelos.
Como decía al principio algo está cambiando y el gran revuelo que se ha montado ha obligado a algunas formaciones políticas a cambiar el sentido del voto. No hemos ganado la guerra, pero batalla tras batalla, nuestros representantes están empezando a entender que los votantes somos sus jefes y nos deben respeto, nos deben un comportamiento decente y salirse de ahí, empieza a tener su coste en votos y apoyos.
Seguramente ya conoceras el caso de varios diputados jetas que ya se han retratado como auténticas ratas y que tienen como referenia a la europarlamentaria socialista, Eider Gardiazabal a la que pillaron robándonos a todos el dinero de sus dietas.
La imagen del Europarlamento de Estrasburgo la encontré en Il Giornale.
Escrito por fran-j-saavedra