Sábado 16 de Marzo de 2013

marzo 16, 2013
Desde hace algunos años el 16 de Marzo marca el final y el principio de una nueva andadura. Sería más lógico emplear para ello el 1 de Enero, pero considero que es una fecha más indicada la del cumpleaños, ese día entre los 365 restantes de cada año en el que se conmemora el momento en el que naciste. 
Curiosamente también nací un sábado como hoy, a las dos de la tarde en una jornada muy lluviosa. Hoy 50 años después han cambiado muchas cosas. Los tiempos son diferentes, las sensaciones que se van acumulando van posándose en tu interior y forman un paisaje que conforma ya toda una vida. 
En general este año ha sido bueno. Ha habido claroscuros, como suele ocurrir, pero en lo básico no me puedo quejar. De salud estoy bien afortunadamente. La gente que me quiere y a la que quiero, sigue ahí y cada día que pasa intento ser algo mejor persona de lo que he sido los 365 días anteriores. A veces lo consigo y a veces no, pero creo que el balance va mejorando con los años.
Procuro pelear por lo que creo justo y no rendirme ante las injusticias. Estos retos muchas veces te ponen en  la disyuntiva del enfrentamiento contra personas u organismos que practican la injusticia como dogma, pero aún así, procuro no hacer daño a nadie ni tomarme las cosas tan a la tremenda. En unas ocasiones porque no puedo luchar contra molinos de viento y en otras porque soy un simple granito de arena en medio de playas inmensas. Por eso ya no me preocupo tanto de lo que no hay que ocuparse.
Conforme voy cumpliendo años, le doy más importancia a las cosas sencillas y también comienzo a desinteresarme por aquello que no es más que un complemento superfluo absolutamente prescindible.
Con los años te vas dando cuenta poco a poco que hay batallas en las que no merece la pena luchar y empeños que por mucho que pelees no conseguirás concluir o acelerar. En la mayoría de las ocasiones incluso terminan llegando solos y como por arte de magia.
He descubierto también que todo lo que vas sembrando a lo largo de la vida, germina. Y sea bueno o malo siempre te devuelve la cosecha completa en un sentido o en otro. 
En términos generales no tengo por que quejarme. Como cualquiera, cambiaría algunos aspectos, pero me siento bien.
Estas parrafadas se parecen cada vez más a sermones baratos que me lanzo a mi mismo, pero, al ser sólo uno por año, pueden sobrellevarse bien. :-)).
Por cierto, no he padecido ni la crisis de los 40, ni la de los 50. Tendré que esperar a ver si me atrapa la de los 60, pero de momento aún queda mucho camino por recorrer.
A todos los que me están felicitando este día, sólo agradeceros enormemente el detalle y espero y deseo que el año que tengo por delante sea mucho mejor para todos en todos los sentidos.
He querido ilustrar estas líneas con una imagen que me encanta. La música, y sobre todo el jazz y sus derivaciones, se está convirtiendo en una de las aficiones a los que más tiempo le dedico y una de las ocupaciones que más placeres me proporcionan bien a través de Confusión o de todas las melodías que escucho a lo largo del día.

De postre te dejo este temazo de Jean Paul “Bluey” Maunick y el anticipo de su primer álbum en solitario Leap of Faith.

La imagen es una obra de la pintora e intérprete estadounidense Debra Hurd

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16 de Marzo de 2012

marzo 16, 2012
Este viernes 16 de Marzo de 2012 vuelvo a cumplir años. 49, si no me fallan las cuentas. Y para celebrarlo y continuar con la tradición, voy a intentar plasmar en estas líneas el balance de los últimos 365 días, los deseos para el futuro y el sentimiento de estar ya a punto de cumplir medio siglo de vida.
En términos generales no me puedo quejar en ningún aspecto. La vida me va más o menos bien. A pesar de la galopante crisis económica que padecemos, he conseguido encontrar los recovecos adecuados para seguir obteniendo ingresos honradamente y, lo que es más importante, trabajar y dedicarme a lo que me gusta y para lo que estudié, la comunicación y el periodismo.
Cada año que pasa me convenzo más de que la vida en realidad es relativamente muy sencilla y que intentar complicársela más de la cuenta, no merece la pena. Es posible que con el paso de los años los seres humanos adoptemos una postura más sosegada ante todo lo que nos rodea y empecemos a observar nuestro entorno con otra perspectiva.
En estos últimos doce meses creo que he contribuído a hacer felices a unas cuantas personas y, me da que no he sido la causa de ningún quebranto mencionable. La vida misma es una sucesión de evoluciones contínuas y creo que me voy adaptando muy bien a los nuevos entornos.
A partir de ahora voy a poder, si todo sale según lo previsto, emitir el programa Confusión a través de una cadena de radio por ondas y por Internet, con una cadencia aceptable de lunes a viernes y quizás no he comenzado ya porque quiero dejar atadas otras cosas, pero estoy muy ilusionado por retomar la magia de la música con mayúsculas. Sigue sorprendiéndome cómo puede haber personas que consigan sobrevivir sin música, pero como sobre gustos hay colores, cada uno hace lo que le parece. Yo creo que este 2012 va a ser un buen año.

Todos los días me acuesto satisfecho y con la conciencia tranquila y me levanto al día siguiente con la ilusión de empezar una nueva jornada sin grandes expectativas, pero con la satisfacción de que siempre hay algo bueno por lo que seguir adelante. La vida es algo así como una partida de ajedrez en la que si mantienes la piezas bien colocadas, todo el sistema funciona. A veces debes sacrificar un peón o una pieza mayor, pero teniendo las cosas claras, cualquier contratiempo es superable.

Y poco más que desear que todo siga marchando como hasta ahora en mi entorno y que llegue un día en el que las malas noticias ya no tengan cabida en los medios ni en este blog, un deseo que es sólo eso, porque la actualidad nos devuelve diariamente a la cruda realidad.
Muchas gracias a todos por las felicitaciones. Un abrazo.
La imagen pertenece a una obra del pintor surrealiste Jacek Yerka. La encontré en Taringa.


>Miércoles 16 de Marzo de 2011

marzo 16, 2011

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Hoy es miércoles 16 de Marzo de 2011, un día como otro cualquiera para continuar con las tareas habituales, seguir con la vida normal y observar desde el horizonte lo que pasa a nuestro alrededor.

Me resulta difícil escribir sobre esta fecha en la que algunas personas, entre las que me encuentro, celebran el aniversario de su nacimiento, con todo lo que está ocurriendo y que está llevando el sufrimiento a miles de personas a miles de kilómetros de distancia, en Japón, o incluso más cerca en Líbia, por citar sólo dos de los muchos ejemplos que desgraciadamente tal día como hoy son noticia por sucesos y catástrofes varias, pero como desde hace unos años comencé con la tradición de escribir algo en esta fecha, me lanzo a la piscina y ahí van unas líneas:

El último año ha sido más bien tranquilo para mí. No ha habido excesivos sobresaltos ni en lo material ni en lo espiritual. Todo ha ido fluyendo normalmente quizás preparándose para el futuro que se presenta algo movido y lleno de cambios.

En el aspecto profesional no me puedo quejar porque, dentro de las dificultades que estamos sufriendo todos, he conseguido encontrar algún remanso de paz y estabilidad que me ha permitido seguir adelante.

Este blog que lees ha tomado vida propia y va cogiendo carrerilla. Cada vez con más frecuencia llegan los cuatreros a robar post y entradas que les parecen interesantes y que copian sin referenciar ni citar la procedencia. Ese es el mejor indicio de que seguimos por el buen camino.

Llegar tiempos complicados y seguiremos luchando con nuestros humildes medios para luchar contra los miserables y denunciar las canalladas provengan de quien provengan y sin mirar siglas o ideologías. Corruptos y gentuza hay en todas partes y es necesario seguir desenmascarando a todos aquellos que se empeñan en convertirnos en una suerte de esclavos medievales a todos los ciudadanos.

La vida sigue ofreciéndonos oportunidades interesantes para seguir avanzando como personas y en ese camino estoy desde hace muchísimo tiempo. Desde varios años atrás he aprendido a darle importancia sólo a lo que realmente merece la pena y quitársela a todo lo material que es fácilmente reemplazable.

Como sigo estando vivo, continúo madurando proyectos que supongo conocerás en breve. Aunque, llegados a este punto, debo decirte que cualquier cosa ya empiezo a tomármela con la distancia adecuada, con una perspectiva que me haga sentir bien en todos los sentidos. Hay cosas que salen y otras que no y siempre intento verle el lado positivo a lo que hago y también a lo que, por distintas circunstancias, no llego a hacer.

Estos últimos años estoy descubriendo música maravillosa a la que le sigo encontrando matices nuevos en los que no había caido cuando la escuché por primera vez. Muchos dicen que en música está ya todo inventado, pero se equivocan. Cada día se hace mejor música, hay mejores músicos y las distintas fusiones entre estilos están creando composiciones verdaderamente gloriosas.

En definitiva, que un año más sigo en la brecha, con ganas de seguir adelante, de ser mejor persona y de hacer felices a todos los que me rodean o en su defecto, no hacerlos infelices o no hacerles daño. La tarea continúa y dentro de otros 365 días tocará de nuevo hacer un nuevo balance. Espero que sea tan positivo como el de este año.

Y para terminar te dejo con este temazo del canadiense Gino Vanelli que también nació otro día 16, aunque en Junio y que no sé por qué me ha venido a la cabeza escribiendo estas líneas. Se llama I Just Wanna Stop y aquí tienes la letra con su traducción, por si te interesa.

La imagen la encontré en Imafotos.