Sogen Kato, el hombre más anciano de Japón, llevaba 30 años muerto

junio 6, 2011
El anciano había nacido en julio de 1899 y falleció a los 81 años en 1980, se descubrió cuando el miércoles pasado la policía irrumpió en el hogar y encontró el cuerpo momificado del hombre sobre su cama.

Según publicó el ‘Daily Mail’ “Muchos pensaban que Sogen Kato era el hombre más viejo de Japón con 111 años. Pero, la policía descubrió que el anciano llevaba más de 30 años muerto. La familia mantenía a Kato momificado en su cama, vestido con un pijama y cubierto con la sábana”.

Las autoridades comenzaron a sospechar cuando la nieta del anciano informó a un grupo de funcionarios que quería felicitarlo por su cumpleaños 111 que su “abuelo no quería ver a nadie”.

Durante el transcurso del año, representantes de los servicios sociales intentaron entrevistarse con Kato, pero la familia siempre daba distintos argumentos, provocando que las autoridades ordenaran una investigación para aclarar qué sucedía en aquella casa.

Los familiares le manifestaron a la policía que “el anciano se había encerrado él mismo en la habitación durante más de 30 años y se había convertido en un Buda viviente”.

Según las investigaciones llegaron a suponer que “la hija y la nieta qEnlaceuerían seguir aprovechando la pensión de más de 70 mil euros que percibía Kato”.

Las dos mujeres, ahora están acusadas de fraude a la seguridad social, aunque la investigación continuará para aclarar si el comportamiento de la familia respondía a una cuestión moral o religiosa.

Vía: Noticiero Diario.

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>Unicaja pretende cerrar la residencia para mayores Marymar y dejar a 70 ancianos en la calle

mayo 6, 2011

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Me llega a través del E-mail una nueva petición de ayuda para difundir una nueva canallada que pretende dejar en la calle a 70 ancianos y enviar al paro a 45 trabajadores al paro.

Los perpetradores pertenecen a Unicaja, ya sabes, una de esas entidades que en sus estatutos figuran párrafos tan bonitos como la obra social, la ayuda a la sociedad y la paz del mundo, aunque en la práctica se pasan por el forro todo eso y actúan como lo que son, políticos + banqueros, un cóctel que ya te puedes imaginar a qué debe saber.

El mensaje me lo envía Sonia Martínez, portavoz de la plataforma contra el cierre de la residencia Marymar y, a su vez, hija de uno de los afectados, su padre Vicente de 86 años.

Creo que su caso merece ser conocido. Tal como puedes leer en la cabecera del blog, Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos como del estremecedor silencio de los bondadosos. ¡Qué razón tenía Luther King al pronunciarla!

No voy a quitar ni poner nada más. Te dejo en el texto y el vídeo en el que también cuentan su historia:

Me pongo en contacto con ustedes para informarles sobre la salvaje manera de proceder de UNICAJA que pretende efectuar el cierre de la RESIDENCIA DE ANCIANOS MARYMAR antes del próximo 31 de Mayo.

La novedad es que UNICAJA pretende hacer creer que la Residencia está en peligro de derrumbe, suponemos que con intención de pedir a un juez que desaloje a los ancianos, ya que sin la autorización de un juez no pueden rescindir los contratos que tienen subscritos con sus residentes.

Para ello, esta misma mañana han traido un camión lleno de puntales, que imaginamos van a ir poniendo por distintas partes del edificio.

Yo, como familiar de uno de los residentes, me comprometo con ustedes a grabar el interior del edificio, para demostrar que no existe ni una sola grieta en el mismo que indique el mal estado del inmueble.

También hemos solicitado al Ayuntamiento que envíe un técnico imparcial que certifique el estado de conservación del edificio.

Si les interesa la noticia, puedo facilitarles copia de los contratos de los Residentes, y demás información que pone de manifiesto que UNICAJA pretende dejar en la calle a 70 ancianos y 45 trabajadores, sin que les cueste la mas mínima compensación económica.

UNICAJA se une con Caja Duero y aprueban en su Consejo de Administración, en el cual hay sentados representantes de distintos partidos políticos, que van a seguir con sus OBRAS SOCIALES pero es del todo falso y nadie hace nada para sacarlo a la luz.

Mi nombre es Sonia Martínez, soy portavoz de la plataforma de afectados por el cierre de la Residencia. Represento a mi padre, Vicente Martínez de 86 años, asistido en silla de ruedas, y al resto de residentes que se encuentran en el mismo estado de indefensión que mi padre.


La imagen la encontré en El Mundo, donde también se hacen eco de la canallada.