Las incógnitas de la Conferencia de paz de San Sebastián

octubre 17, 2011
Hoy se ha celebrado en San Sebastián la denominada Conferencia de Paz que pretende, según parece, el fin de la violencia terrorista de la banda ETA.

Me parece muy loable la iniciativa y creo que buscar el fin de cualquier violencia es suficiente argumento como para apoyar el esfuerzo, pero me temo que lo acontecido hoy en Donostia no es más que un nuevo acto vacío en la obra de teatro interminable que vienen representando algunos actores que pretenden saltarse todos los límites de la lógica, la justicia y, por qué no decirlo, la paz.

La banda terrorista no necesita ninguna conferencia para alcanzar la paz ni más fuegos de artificio para acabar definitivamente con el terrorismo, el asesinato y el secuestro. Todo es mucho más sencillo y fácil.

Sólo tienen que disolver la banda, entregar las armas, pedir perdón a las víctimas para empezar. Por otro lado, sigo sin entender por qué los presos vascos están cumpliendo sus condenas a cientos o miles de kilómetros de sus familias. Los crímenes los han cometido ellos y no sus familiares. Me parece absurdo, estúpido, inhumano el tomar una medida de este tipo para hacer daño a quienes no tienen culpa de nada.

También creo que intentar obviar el hecho de que algo así como 300.000 personas apoyan a la izquierda abertzale, no ayuda mucho a la consecución de la verdadera paz y la convivencia normal.

Si ETA se disuelve, abandona las armas y pide perdón a la víctimas, el segundo paso sería hacer cumplir las condenas a los presos cerca de sus familias y permitir que políticamente se puedan defender las ideas que hasta ahora sólo se defendían a punta de pistola. Si están dispuestos a respetar las leyes y la Constitución a través de cauces políticos, no veo ningún otro problema más.

Creo que si se quiere y se tiene la determinación para acabar con algo, es muy simple dar el siguiente paso lógico.

La imagen del mapa del País Vasco la encontré en Red 2000.

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