16 de Marzo de 2012

marzo 16, 2012
Este viernes 16 de Marzo de 2012 vuelvo a cumplir años. 49, si no me fallan las cuentas. Y para celebrarlo y continuar con la tradición, voy a intentar plasmar en estas líneas el balance de los últimos 365 días, los deseos para el futuro y el sentimiento de estar ya a punto de cumplir medio siglo de vida.
En términos generales no me puedo quejar en ningún aspecto. La vida me va más o menos bien. A pesar de la galopante crisis económica que padecemos, he conseguido encontrar los recovecos adecuados para seguir obteniendo ingresos honradamente y, lo que es más importante, trabajar y dedicarme a lo que me gusta y para lo que estudié, la comunicación y el periodismo.
Cada año que pasa me convenzo más de que la vida en realidad es relativamente muy sencilla y que intentar complicársela más de la cuenta, no merece la pena. Es posible que con el paso de los años los seres humanos adoptemos una postura más sosegada ante todo lo que nos rodea y empecemos a observar nuestro entorno con otra perspectiva.
En estos últimos doce meses creo que he contribuído a hacer felices a unas cuantas personas y, me da que no he sido la causa de ningún quebranto mencionable. La vida misma es una sucesión de evoluciones contínuas y creo que me voy adaptando muy bien a los nuevos entornos.
A partir de ahora voy a poder, si todo sale según lo previsto, emitir el programa Confusión a través de una cadena de radio por ondas y por Internet, con una cadencia aceptable de lunes a viernes y quizás no he comenzado ya porque quiero dejar atadas otras cosas, pero estoy muy ilusionado por retomar la magia de la música con mayúsculas. Sigue sorprendiéndome cómo puede haber personas que consigan sobrevivir sin música, pero como sobre gustos hay colores, cada uno hace lo que le parece. Yo creo que este 2012 va a ser un buen año.

Todos los días me acuesto satisfecho y con la conciencia tranquila y me levanto al día siguiente con la ilusión de empezar una nueva jornada sin grandes expectativas, pero con la satisfacción de que siempre hay algo bueno por lo que seguir adelante. La vida es algo así como una partida de ajedrez en la que si mantienes la piezas bien colocadas, todo el sistema funciona. A veces debes sacrificar un peón o una pieza mayor, pero teniendo las cosas claras, cualquier contratiempo es superable.

Y poco más que desear que todo siga marchando como hasta ahora en mi entorno y que llegue un día en el que las malas noticias ya no tengan cabida en los medios ni en este blog, un deseo que es sólo eso, porque la actualidad nos devuelve diariamente a la cruda realidad.
Muchas gracias a todos por las felicitaciones. Un abrazo.
La imagen pertenece a una obra del pintor surrealiste Jacek Yerka. La encontré en Taringa.

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