La esclavitud en España va por muy buen camino

octubre 10, 2012
Hoy me he encontrado con una noticia que corrobora lo que he comentado muchas veces, que en este patético país vamos hacia la esclavitud, si no estámos ya inmersos en ella.
La Voz de Galicia en su edición digital se hacía eco de la oferta de trabajo que solicitaba un ingeniero técnico altamente cualificado, con dominio del idioma inglés y unos cuantos requisitos más al que le ofrecía 6000 euros brutos al año, lo que se quedaría al mes, si hacemos la división oportuna en unos 500 euros al mes, un salario que está muy por debajo incluso de lo estipulado legalmente, pero en una sociedad, la nuestra, en la que respetar las leyes y cumplirlas es una noticia llamativa, no me extraña que, ante la desesperación actual de millones de personas, la oferta ya tenga 170 candidatos inscritos.
Estoy seguro que si incluso rebajaran esa cantidad a los 300 euros mensuales, no les sobrarían candidatos y es que la necesidad es muy mala consejera.
El nivel de esclavitud al que estamos llegando supongo que sería el sueño de los grandes esclavistas de la historia. Millones de trabajadores que además vienen a ti con el ahorro sustancioso de los barcos de transporte de esclavos, no tienes que pagarles la comida ni el alojamiento que se lo pagan ellos con las migajas que les dejas caer como salario. 
Hace mucho tiempo que me planté ante estas situaciones. Me pasé media vida estudiando y preparándome concienzudamente y mi trabajo cuesta lo que vale. Si el empresario no quiere entenderlo, tiene la opción de llamar a otra puerta, pero yo no trabajo ni trabajaré por esos salarios de mierda nunca más. Prefiero quedarme en casa jugando al Civilization Es preferible y mucho más digno salir a robar cuando haya que llenar la nevera Me parece una indignidad tan nauseabunda que no me explico por qué la gente sigue tragando y aguanta esas condiciones miserables. 
El día que seamos mayoría los que nos plantemos ante estas injusticias, quizás empecemos a construír un futuro menos dantesco para nosotros y para nuestros hijos. 
Nos hablan de globalización de empleo, de arrimar el hombro, pero así no se llega a ningún sitio. La  famosa ley de la oferta y la demanda está bien, pero hasta cierto punto. Convertir a profesionales altamente cualificados en indigentes laborales no es la solución. 
Cuando llegue el momento que ofertas criminales de este tipo no tengan a ningún candidato, empezaré a ser algo más optimista.
La imagen la encontré en Observatorio del Trabajo.
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