Condenado a pagar 2.800 euros porque su gato mató los jilgueros de un vecino

agosto 10, 2010
El propietario de un gato que penetró en la vivienda del vecino a través de una ventana y mató diez jilgueros y dos camachuelos deberá abonarle una indemnización de 2.800 euros por los perjuicios sufridos, según una sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia.

La Audiencia desestima el recurso presentado por el denunciado contra la sentencia dictada por un Juzgado de Totana (Murcia) en enero pasado y señala que aquél es responsable de lo que hizo su gato, por lo que debe hacer frente a los daños producidos por el animal al no haber tenido el suficiente cuidado para evitarlo.

En su recurso, el dueño del gato alegó que el propietario de los pájaros no acreditó ser el propietario de los mismos, ni la calidad de los mismos, ni su valor económico, extremos todos ellos que son rechazados por la Audiencia de Murcia.

“Las pruebas practicadas -dice el tribunal- han sido más que suficientes para acreditar la preexistencia de los animales muertos, su valor y su propiedad; téngase en cuenta que en el juicio quedó probado que los pájaros fueron adquiridos por el denunciante en las dos tiendas cuyos encargados comparecieron como testigos y dieron toda clase de explicaciones”.

Añade que “hay fotos y dos testigos que vieron los restos de los pájaros en la vivienda del perjudicado, ya que, tratándose de bienes muebles, la mera posesión de los mismos es suficiente para acreditar la propiedad”.

Al discrepar de la versión dada por el dueño del gato, dice la Audiencia Provincial que “incluso éste, que según su dueño no podía saltar, fue fotografiado en el tejado de la casa y encontrado dentro de la habitación donde se criaban los pájaros, donde fue atrapado por el denunciante”.

La sala rechaza también que el propietario de las aves tuviera también parte de culpa de lo ocurrido porque “el hecho de que alguien tenga la ventana de su casa abierta no es una negligencia grave que implique una asunción de culpas”.

“El causante de los daños -agrega- es el gato del demandado, y éste, sabedor de que acudía a la casa del vecino a cazar sus pájaros, estaba obligado a adoptar todas las medidas precisas para impedir que causara el daño”.

Al desestimar su recurso, el tribunal le ha impuesto el pago de las costas generadas por el mismo.

Vía: Madridpress.

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