En torno al entorno de un obrero que trabajaba en un torno

diciembre 26, 2012
Desde hace demasiado tiempo veo horrorizado en medios, blogs y textos de diferente pelaje la confusión entre el sustantivo “entorno” y la locución preposicional en “torno a”. 
Quizás el parecido de las acepciones sea el causante del error. Pero siguiendo un par de consejos y fijándote un poco, asombrarás a tus amistades en poco tiempo cuando te escuchen utilizar correctamente y en cualquier entorno estos dos quebraderos de cabeza para muchos hispanohablantes. 
En torno a la primera de ellas, el “entorno”, sustantivo se refiere al ambiente, a un lugar donde existe algo, donde situamos la acción. Por ejemplo: Vivía en un entorno adecuado que le ayudó a prosperar. Y en torno a la segunda de ellas, “en torno” se refiere a cercano, próximo. Por ejemplo: en torno a mi casa se encuentra la biblioteca municipal
Existe también el nombre propio torno en cuyo entorno suele trabajar un tornero.
Aquí en el blog de lengua española, Alberto Bustos lo explica a la perfección.
La imagen que ilustra estas líneas gira en torno a un tornero que trabaja en un entorno de seguridad adecuado. La encontré en ICEI.
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Polémica en Las Palmas por una sencilla prueba ortográfica que ha dejado fuera a la mayoría de opositores a la Policía Local

febrero 15, 2012
En Las Palmas de Gran Canaria se ha organizado una buena gresca por la prueba ortográfica a la que tenían que someterse los aspirantes a policías locales. La escabechina, como puedes leer en un medio, se ha llevado por delante a 138 de los 168 que opositaban para obtener las plazas.
Los afectados argumentan en su defensa que resolver los errores gramaticales de 22 frases en 10 minutos es un tiempo insuficiente para resolver la prueba. Juzga tú mismo sobre la complejidad en el propio texto de los exámenes.
Estoy leyendo opiniones de todo tipo, pero ninguna se centra en el fondo del problema: la deficiente base educativa y la poca o nula exigencia a los alumnos para que comprendan, entiendan y conozcan el idioma que utilizan.
Hace un tiempo escribí un artículo sobre el mal uso del verbo haber y que comenzaba a ser preocupante, pero lejos de reconocer los errores, hubo incluso una profesora en los comentarios que defendía el mal uso porque “aquí se hablaba así”
He visto la prueba ortográfica en cuestión y puedo asegurarte que cualquier persona que conozca medianamente bien nuestro idioma puede encontrar y corregir todas las faltas en 5 minutos, la mitad del tiempo concedido.
Hay que tener en cuenta que son frases sencillas en las que con un simple golpe de vista puedes encontrar los errores gramaticales si conoces el castellano y pones en práctica las sencillas reglas ortográficas que tenemos. Cada una de las frases puede resolverse en 10 o 15 segundos porque, convendrás conmigo que, no es necesario realizar complejas operaciones matemáticas para hallar las respuestas. 
Quizás los nervios por saber que en esa prueba te estás jugando el futuro pueda influir a la hora de responder, pero en condiciones normales, debería pasarse sin muchos poblemas.
De un tiempo a esta parte vengo observando la pobreza conversacional de los más jóvenes que sobreviven con apenas 100 ó 200 palabras mal contadas y su segundo idioma es el lenguaje SMS. Seguramente las carencias que padecen las víctimas de un sistema educativo nefasto no sean culpa de ellos, pero en la medida de sus posibilidades deberían intentar resolver el problema.
Evidentemnte no conozco a los opositores ni sus circunstancias a la hora de presentarse a ese exámen, pero puedo asegurar que la prueba era incluso mucho más sencilla de lo que imaginaba antes de conocerla.
Pero no quiero terminar con mal sabor de boca esta entrada e invito a los futuros opositores a utilizar un truco muy bueno para pasar todas las pruebas ortográficas que te pongan por delante: Leer libros.
Los libros contienen palabras y un montón de ellas en cada ejemplar. Cuantos más libros leas, más palabras habrán pasado ante tus ojos y tu mente las archivará. Cuando en una futura prueba te enfrentes a alguna de ellas, estoy convencido que sabrás perfectamente determinar cómo se escribe.
Son tiempos muy difíciles y la última o única salida para muchas personas es conseguir aprobar una oposición. Soy consciente de ello y por eso te animo a prepararte un poco más y seguir peleando por lo que quieres. Piensa que es sólo una oposición. A la próxima, seguro que coneguirás tu objetivo. ¡Mucho ánimo!
La imagen la encontré en Bibliopos.

>Nace Dirae, un diccionario inverso muy útil para buscar aquellas definiciones que se nos resisten

mayo 10, 2011

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En materia de diccionarios, creo que los tengo todos. Para los que nos dedicamos a escribir de una forma u otra, contar con una buena colección de diccionarios de distintos tipos es algo fundamental, similar a las herramientas que usa un competente mecánico en su taller.

Diccionarios hay de muchos tipos y ya sabes como funcionan: Buscas una palabra concreta y encuentras la definición completa con sus acepciones, modismos, localismos, etc. Hasta ahí todo normal, pero ¿qué ocurre cuando conoces la definición y no encuentras la palabra?

Para ese cometido se ha presentado Dirae, un nuevo diccionario en línea que podrás añadir a tu colección. En esta página nos informan de las utilidades del diccionario y también nos recomiendan la forma de usarlo. Es cuestión de trastearlo, conocer para que nos puede servir y usarlo.

Ya que estamos metidos en el ajo, te cuento los diccionarios que utilizo para escribir en el blog: Tengo en la barra de tareas el DRAE, que funciona excepcionalmente bien. Suelo usar también un diccionario de antónimos, otro de sinónimos y otro de español moderno y si la entrada tiene algo que ver con la tecnología suelo usar otro sobre términos científicos. Y el diccionario que se puede considersar como el fórmula 1 de todos, sin dudarlo, es el de María Moliner. Algo estratosférico a la hora de estudiar las palabras.

Afortunadamente todos se pueden consultar on line y una vez consultados los términos, tus post se muestran sin errores, hasta que le pasas el corrector ortográfico que tiene blogger por defecto. En muchas ocasiones es mejor no pasarlo y permitir que se cuele alguna gamba, como habrás podido comprobar en varias ocasiones, si decides pasarlo, se vuelve loco y reconoce palabras que no existen, acentúa las que no deben llevar tilde y viceversa. Es una de las pesadillas que sufro cada vez que termino un post.

Si eres un hoygan, seguramente esta entrada te importará un pimiento, pero al resto estoy seguro que le interesará. Si te preguntas cómo Dostoievski o Galdós o Cervantes pudieron escribir tanto sin Internet y todas estas herramientas revolucionarias, la respuesta es que usaban esos objetos con forma de ladrillo con tapas y hojas de papel dentro que se llaman libros.

La imagen la encontré en Dirae.