La crisis de de deuda de los países periféricos ponen en jaque a la UE

noviembre 10, 2011

Esta mañana nos hemos despertado con una ligera relajación de las primas de riesgo italiana y española, pero el alivio no será la solución. Estamos al borde del abismo y la figura metafórica que más se ajustaría a la realidad sería la del funambulista que intenta atravesar el espacio ayudándose de una larga vara horizontal, mientras camina por un finisimo hilo de metal. Al fondo, el abismo espera devorarlo con sus fauces.
Supongo que las próximas semanas y meses serán claves para vislumbrar el futuro que le espera a al UE, pero a tenor de lo que estamos viviendo, mucho me temo que habrá víctimas.
He pensado sobre lo que mejor podría venirle a España y creo que sería ideal que nos intervinieran de una vez. Quizás al principio nos tomaríamos el hecho como algo traumático, pero a la larga sería un bálsamo que nos permitiría seguir adelante con un futuro más prometedor.
En el caso de una intervención, los encargados de meter mano en el desbarajuste de nuestra política y economía no se andarían con miramientos a la hora de liquidar todo lo prescindible. Policías duplicadas, triplicadas o cuadruplicadas, Televisiones públicas casi en cada ciudad, Administraciones que se multiplican por cuatro o por cinco para hacer exactamente lo mismo, las más de 300 embajadas que tienen en el extranjero las Autonomás y, por supuesto, extirpar todas las células cancerígenas que en forma de pesebreros, parásitos y paniaguados albergan todos los organismos públicos.
El grave proceso tumoral que sufre nuestra economía requiere cirugía al por mayor y estoy convendido de que si no viene alguien de fuera a hacerlo, por estos lares seguirán con paños calientes y no saldremos del pozo.
En la delicada operación de cirugía se tendrá que cuidar mucho para no dañar las células sanas ni condenar a aquellas menos favorecidas al ostracismo. Eliminando a toda la chusma corrupta y utilizando el dinero con cabeza, creo que la Sanidad, la Educación, las pensiones y los Servicios Sociales no tienen que ser tocados. Ahora, si lo que se pretende es perpetuar la cultura del parasitismo y de la corrupción, lo dejarán todo tal como está. Miles, por no decir cientos de miles de indigentes intelectuales se mantienen con vida pesebreando al calor de la secta de turno.
Por lo que voy leyendo en el teatrillo de la campaña electoral para lelos, no encuentro nada que me haga albergar esperanzas dentro, de modo que creo que lo mejor es que vengan los cirujanos de fuera a extirpar las células cancerígenas.
Evidentemente sería mucho mejor que desde aquí nos pudierámos sacar las castañas del fuego, pero me temo que con el régimen de nauseabunda corrupción que padecemos por estos lares, será imposible. Los platos rotos en cualquier caso lo pagaremos siempre los mismos.
Hasta que a España llegue una verdadera democracia es lo que hay.
La imagen la encontré en el Fotolog de Magnetika.
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