Inventos y descubrimientos previstos para el año 2012

marzo 12, 2012
Hace unos días recalé por casualidad en Cibermitaños y me encontré con una entrada muy curiosa en la que desgranan con detalle los avances, descubrimientos e hitos científicos que se esperan durante esta año 2012.
No se trata de ciencia ficción. Son adelantos que ya están entre nosotros y otros que están a punto de ver la luz a lo largo de los próximos meses. 
En todo lo referente a la ciencia hay que tomarse todo con mucha precaución para no caer en el sensacionalismo o en el universo magufo que nos quiere dar gato por liebre continuamente. La ciencia no es fruto del azar ni de que a los científicos les toquen buenas cartas como ocurre en el poker online, se trata de investigación, método, observación y poner en práctica teorías que a veces sólo funcionan sobre la mesa de diseño.
Aunque a través de las dos entradas podrás encontrar un buen número de sorprendentes avances, yo me quedaría con los relacionados con la salud: mayor conocimiento de nuestro cerebro, la prolongación de la vida humana, nuevos tratamientos contra el infarto o la artritis, vacunas inminentes contra graves enfermedades y los relacionados con la cibernética con innovadores cyborgs en forma de insectos que pueden realizar trabajos y experimentaciones hasta ahora vedadas a los humanos. Ya no entramos en el descubrimiento de nuevos materiales ni en el insondable mundo de la nanotecnología que daría para varias entradas. Incluso el cosmos, su creación, funcionamiento y estado, nos brindan nuevas oportunidades para ampliar el conocimiento humano. Sólo tienes que observar de año en año todo lo que se va avanzando y te quedarás gratamente sorprendido.
Si te fijas las disciplinas científicas se van ampliando y el ramillete de nuevos desarrollos y avances nos ofrecen un campo cada vez más abierto de nuevas oportunidades. En el siglo XXI ciencia ya no es física o química, aunque en buena medida, y siendo rigurosos, podría englobar al resto. No es el café o el té que podemos elegir en un bar, el texas holdem o el clásico que podríamos elegir en una sala o el pasillo o ventanilla que podemos escoger al comprar nuestro billete de avión.
Y no me voy a extender más que meto la directa y las entradas me salen excesivamente largas, pero te recomiendo que le eches un vistazo a esta galería de nuevas maravillas que están ya con nosotros.
Te dejo con un vídeo demostrativo del funcionamiento de un insecto cyborg:

La imagen la encontré en Colombia.com

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Francisco Javier Balmis y la increíble Expedición Filantrópica de la Vacuna de la viruela

marzo 21, 2010
La historia y la ciencia son dos de mis debilidades. Me gusta leer, conocer, saber algo más y estoy todo el día encontrando curiosidades, hechos sorprendentes y pasajes épicos que siguen proporcionándome grandes satisfacciones.

Conocía la historia muy por encima y recuerdo que me prometí escribir algo sobre ella hace tiempo. Ayer cuando volvía del partido escuché en SER, un programa que me gusta mucho, SER Aventureros, y que suelo escuchar esporádicamente por esas cosas de la vida que no te permiten, por una u otra circunstancia, seguir la emisión regularmente, pero para eso están los podcast.

Bueno, vayamos al grano, que ya empieza mi vena rollista y con tanto preámbulo no encuentro el modo de comenzar.

La historia comienza en los albores del siglo XIX, concretamente en 1803. Se había descubierto la vacuna contra la viruela y el médico español Francisco Javier Balmis solicitó al rey de España de la época, Carlos IV, la puesta en marcha de una expedición para llevar la vacuna hasta las tierras americanas.

Hoy en día, 200 años después nos parece muy fácil llevar vacunas de un lado a otro con medios de locomoción rápidos, seguros y bien equipados y sistemas de conservación que permiten llevar materiales perecederos de un lugar a otro del mundo sin mayores complicaciones. Por si te sirve el dato, en esos años, Napoleón buscaba la manera de llevar comida fresca a sus tropas sin tener que depender de lo que encontraban a su paso. Ofreció un premio de 12.000 francos a quien consiguiera idear una manera de hacerlo y se creó el primer envase de conservas esterilizado que era todavía de cristal, pero ya contenía los elementos típicos de lo que algo más tarde se convertiría en la típica lata en la que conservamos la comida y la bebida. Fue obra del maestro confitero Nicolás Appert que se llevó el premio en 1810 que le entregó el propio Napoleón.

Te dejo este dato para que veas la complejidad de llevar algo tan perecedero como una vacuna a miles de kilómetros de distancia y 7 años antes de que se descubrieran y pusieran en práctica los principios de la conservación.

Pero vayamos con el amigo Balmis. El reto de su expedición consistía en llevar la vacuna al continente americano a miles de kilómetros sin ningún tipo de medio de conservación. El médico ideó un sistema muy ingenioso para que el principio activo llegara a sus destinatarios. Embarcó a un centenar de niños en su navío y les fue inoculando la vacuna de uno a otro. El sistema consistía en llevar un único niño vacunado. La vacuna hacía efecto en unos 12 días en los que aparecían las pequeñas pústulas con pus. De ahí se extraía la siguiente vacuna que se inyectaba en otro niño para que a los 12 salieran las pústulas para extraer la siguiente. Así sucesivamente hasta terminar el viaje.

Balmis, no sólo consiguió con este sistema arribar con la vacuna a los grandes puertos americanos. Consiguió realizar igualmente expediciones en el interior del continente americano con notable éxito e incluso se embarcó con el mismo sistema para hacer llegar el nuevo descubrimiento a Asia. La historia es alucinante. Si te gusta, puedes profundizar algo más en la Wikipedia.

En el programa SER Aventureros, al que hago mención, no hablaron de la expedición de Balmis por casualidad. Se trataba de la presentación de la novela de Luis Miguel Ariza, Los hijos del cielo, que está ambientada en las hazañas del médico alicantino, aunque en esta ocasion de su periplo asiático, que está ya en la lista de mis proximas adquisiciones.

La imagen del busto de Francisco Javier Balmis, que se encuentra a las puertas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alicante. La encontré en la Wikipedia.